Paralisis Facial
Tratamiento quirúrgico: recuperación funcional y estética del rostro
El tratamiento de la parálisis facial tiene como objetivo restaurar la simetría, movilidad y expresión natural del rostro afectado por daño en el nervio facial. Esta condición puede ser congénita, traumática o adquirida (como en el caso de parálisis de Bell o secuelas de cirugías o tumores), y genera un fuerte impacto tanto funcional como emocional en los pacientes.


El Dr. Cristian Schauvinhold evalúa cada caso en profundidad para diseñar un plan quirúrgico personalizado que puede incluir técnicas de lifting facial, transferencia de músculos, suspensión dinámica, lipoinjertos o procedimientos combinados.
El objetivo es mejorar la movilidad, la simetría en reposo y durante el movimiento, y la calidad de vida del paciente.
La cirugía puede ser una herramienta para recuperar no solo el movimiento, sino también tu confianza.
Si creés que es momento de buscar una solución integral, estamos para escucharte y asesorarte.
preguntas frecuentes
¿Cuáles son algunas de las principales causas?
- Congénito
- Desarrollo
- Síndrome de Moebius
- Adquirido
- Infeccioso
- Parálisis de Bell
- Infecciones del oído medio
- Síndrome de Ramsay
- Hunt
- Lepra
- Metabólico
- Diabetes
- Hipertiroidismo
- Neoplásico
- Tumor cerebral
- Schwannoma
- Malignidad de la glándula parótida
- Colesteatoma Neurológico
- Síndrome de Guillain-Barré
- Esclerosis múltiple
- Miastenia gravis latrógeno
- Trauma de nacimiento
- Cirugía
- Neuroma Acústico
- Glándula parótida
- Traumático Fractura de la base del cráneo
- Heridas penetrantes en la cara
- Anatomía
La anatomía del nervio facial y su recorrido desde el tronco cerebral hasta los músculos de la cara es compleja, siguiendo una ruta tortuosa a través del cráneo (hueso temporal) y el oído medio. Sale del cráneo y pasa hacia la glándula parótida, donde se divide en sus 5 principales ramas. Desde allí, se adentra en la cara dividiéndose más en sus ramas musculares individuales. Además de tener fibras nerviosas para los músculos de la expresión facial, también tiene fibras nerviosas para las papilas gustativas en la lengua, así como para las glándulas salivales y la función lagrimal (lágrimas).
¿Cómo es la clínica de las parálisis faciales?
La parálisis facial ocurre cuando se interrumpe el nervio facial, y sus síntomas dependen del lugar y la causa de esa interrupción. El tratamiento se define según la causa y el tiempo de evolución, abordando tanto el origen como sus efectos.
Algunas parálisis pueden recuperarse, como la de Bell (la más común), mientras que otras, como la congénita, suelen ser permanentes. En el caso de la parálisis de Bell, es habitual indicar esteroides para desinflamar el nervio y, a veces, antivirales.
¿Qué opciones quirúrgicas tempranas existen?
En pacientes que han tenido una lesión en el nervio facial debido a un accidente, como una laceración en la cara, una lesión en la cabeza con fractura de la base del cráneo o la división quirúrgica del nervio en cirugía de tumores, y se presentan dentro de un año después de la lesión, los injertos nerviosos y las transferencias nerviosas son opciones disponibles para ellos.
Estos procedimientos proporcionan nuevas fibras nerviosas a los músculos de la expresión facial y restauran el movimiento en la cara. Estas opciones incluyen injertos nerviosos faciales cruzados, transferencia de nervio maseterino y transferencias de nervio hipogloso.
¿Qué opciones quirúrgicas tardías existen?
Existen dos grandes grupos de procedimientos para la parálisis facial congénita o de larga evolución:
Procedimientos estáticos (no dan movimiento, solo mejoran simetría):
- Para protección ocular: inserción de peso de oro en el párpado superior y tarsorrafia (unión parcial de párpados).
- Para mejorar la simetría en reposo: sling facial con tendones o fascia para levantar la cara y reducir la caída, además de elevación de cejas, cara y cuello.
Procedimientos dinámicos (buscan restaurar movimiento):
- Para recuperar la sonrisa se realizan transferencias musculares. Una de las más utilizadas es la mioplastia del músculo temporal (técnica de Labbe), que permite simetrizar el tercio inferior y medio de la cara y reanimar la comisura labial, logrando sonrisa tras unos meses.
- Otra opción son las transferencias musculares vascularizadas libres, en las que se trasplanta un músculo con su nervio y vasos sanguíneos (el más usado es el gracilis, del muslo interno superior) a través de una incisión similar a la de un lifting facial. El suministro sanguíneo se reconecta mediante microcirugía y la inervación se logra con un injerto de nervio facial cruzado o con el nervio maseterino, en uno o dos tiempos quirúrgicos.
El Dr. Schauvinhold es reconocido internacionalmente por su experiencia en estos campos.
antes y después de nuestros pacientes
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